Roei Sadan: “Quiero que miren mi sueño y vuelvan a mirar el suyo”


Por Ana Carolina Moreno

El ciclista israelí que recurre el mundo para inspirar a que las personas busquen sus sueños empieza desde Coruña su recurrido por Europa y Asia

Vodpod videos no longer available.

La barba pelirroja se escurre asimétricamente desde la barbilla de Roei ‘Jinji’ Sadan. Este israelí de 28 años decidió que no volvería a afeitarse antes de rematar su actual viaje, que empezó a mediados del 2007 y no debe llegar al fin hasta por lo menos dentro de 18 meses. En total, Sadan acumula 24 sellos en su pasaporte, 40.000 kilómetros recorridos y por lo menos 35.000 euros gastados en el que es el periplo más largo jamás afrontado por un ciudadano de Israel. Y todo, excepto cuando no haya una alternativa al avión, encima de una bicicleta.

Hasta 2006, cuando empezó a pensar sobre cuál sería la aventura más extrema de su vida, el israelí solo había usado una bici para ir y volver a la escuela cuando era niño. Hoy cubre una media de 80 a 100 kilómetros al día encima de ‘Emuna’, su única compañera de viaje, bautizada en el quinto mes del primer capítulo de la vuelta al mundo: América. “Fue el uno de enero del 2008, en México. Me asaltaron con un arma y llevaron todo, solo me dejaron la bici. ‘Emuna’ en hebreo quiere decir ‘fe’, así que decidí nombrarla con lo único que me restaba”, recuenta.

Hace un mes Sadan empezó  la tercera y penúltima parte de su jornada. Eligió Galicia como punto de partida, y más específicamente A Coruña, por sugerencia de amigos. “Esta ciudad es increíble, me desperté hoy, miré la vista y dije ‘esta gente vive en el paraíso’”, afirma el israelí, que, además de la ayuda de amigos y ocasionalmente de desconocidos, también cuenta con el patrocinio de la empresa Eden. Hasta febrero visitó Asturias, Cantabria y el País Vasco, antes de irse a otros sitios en Europa y Eurasia. Llegará a China en agosto y en el 2011 recorrerá Australia, antes de volar hacia Jordania y seguir en bici hacia el punto final: el Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén.

Sadan ha memorizado cuántas veces fue atropellado (dos), cuántas estuvo en el hospital (otras dos) e incluso cuántos kilos ha perdido (15 en los primeros diez días), pero no sabría decir a cuántas personas ha inspirado. Además de querer que la gente se anime a perseguir sus sueños al ver cómo lo hace él, el ciclista barbudo que ayer llamó la atención de los peatones en el paseo marítimo también aprovecha este viaje “difícil mental, física y financieramente” para enseñar al mundo que en Israel también hay gente que quiere la paz y no lleva armas. El año pasado, cuando cruzó el continente africano, no pudo visitar Sudán, donde se prohíbe la entrada de ciudadanos israelís. “Ya lo sabía y es parte de la vida, pero si un día tenemos paz con Sudán quiero ser el primero en cruzar la frontera”, afirma.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: