Furgoneteando en Marruecos: Historias en Sidi Kaouki (II y final)


Por Alba Cuadra.

Músico, nacido en Nazaret, residente en Tela-viv, criado en la creencia zionista, me habló de la granja biológica productora de aceite de oliva que tiene su familia, de lo histórica, cultural e intensamente religiosa que es Jerusalén y lo cosmopolita e interesante que es Telaviv. Así encauzamos la conversación, a través de la religión y la festividad musulmana que se celebraba en el país que estamos visitando, para hablar del problema político-religioso que sufre Israel con Palestina.

Me confirmó barbaridades, como la invasión de más de 200 colonias israelíes en la cima de las colinas palestinas, que destruyen con sus residuos la agricultura que da de comer a la población local de los valles. ¿ Quién es capaz de vivir en una casa ofrecida por el estado a un precio mucho más barato viendo cómo destruyen el medio de vida de gente humilde?-le pregunté- “Los fanáticos religiosos de mi país”- dijo él- De 7 millones de habitantes que tiene Israel, 3000 personas han ocupado territorio palestino.

“Nuestro problema es un nacionalismo disfrazado de religión” Da igual judío o musulmán, la diferencia reside entre israelita o palestino.

A parte de los conflictos internos que tiene el Estado de Palestina para su unificación, el muro que está construyendo Israel alrededor de sus colonias para “proteger” a los invasores, impide físicamente la unificación del pais. Lo que dificulta la vida de los palestinos, les han impedido poder llegar al pueblo vecino siquiera. El viajero israelí respondió que a lo mejor era otra barbaridad cometida por sus compatriotas, pero que desde que se construyó el muro los bombardeos en su país habían cesado. “Antes del muro cada cuatro días aparecía en las noticias la muerte  de varias personas a causa de una bomba, éso ya no ocurre”.

Hablamos largo y tendido de cómo empezó todo aquello al asignar la ONU, tras el genocidio nazi en la II Guerra Mundial, el Estado de Israel en esa tierra que ,por derecho histórico tambien habían habitado sus antepasados. También me cóntó que barajaron diferentes países antes de decidirse por esa zona, como podían haber sido Argentina o Uganda; yo en mi ignorancia jamás había escuchado aquello. Le pregunté si tal decisión occidental no la veía relacionada tambien con la situación estratégicamente geográfica que tenía su país entre Occidente y el Comunismo de la Guerra Fría, pero él volvía al derecho histórico de su pueblo a residir en la tierra que un día compartieron con musulmanes y cristianos.

Hablamos de la Guerra de los Seis Días, de lo infructuosa que fue la retirada israelí del territorio de Gaza, que cinco meses después los radicales palestinos decidieron insuficiente y volvieron a atacar Israel. “Si éso hubiese funcionado, hoy en día sería más fácil la desocupación de las colonias israelíes en Palestina, pero todavía la gente, aunque la mayoría esté en contra de esa invasión, recuerda las consecuencias de Gaza”

Como en todo conflicto hablamos de una posible solución, él tenía esperanza de que algún día acabase pero sabía que eran muchos años de sufrimiento, generaciones que crecían bebiendo de la fuente del rencor, intentos de acercamiento entre los bandos en territorio “neutral” que nunca llegaban a buen puerto, campos de refugiados en palestina, víctimas de atentados en Israel, repartición de tierras, creaciones de estados, derechos históricos, fanatismos religiosos y muchos intereses políticos de fondo…

Y así terminé, tal cual empecé, sin solución pero con un testimonio mucho más real y cercano del conflicto que tan lejos me queda. Conocí una cara de las muchas que tiene que tener esta moneda.

Os dejo el título del libro que se estaba leyendo nuestro amigo Righteous victims. A history of the zionist- arab conflict escrito por Benny Morris y la página web de UNRWA una ONG que trabaja ayudando a los palestinos que viven en campos de refugiados http://www.unrwace.org/  por si queréis conocer algo más.

¡Un saludo desde Sidi!

Más entradas de Alba Cuadra pinchando aquí.

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One response to “Furgoneteando en Marruecos: Historias en Sidi Kaouki (II y final)

  • Luis Racero Osuna

    Escrito igual de bueno que el anterior que escribiste. Me quedo con tus siguientes palabras, las cuales me han gustado mucho: “Conocí una cara de las muchas que tiene que tener esta moneda”.

    Un saludo.

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