Bienvenidos al abuso


Hace tiempo escribí un artículo en el que les presentaba a todos una imagen de la Cartuja y la Facultad de Comunicación de Sevilla totalmente idílica (sí, lo reconozco). Bueno, pues hoy les mostraré la verdadera Facultad (la verdadera Cartuja está aquí).

Pues bien, los hechos que voy a relatar se remontan a primeros de septiembre, un poco antes del comienzo de este presente curso. Todo comenzó con la dichosa automatrícula de los cojones, algo que no sólo sufrimos los alumnos de Fcom, sino todos los de la US. En vez de enrollarme contando los detalles, les propongo que se deleiten con la cobertura del evento (totalmente verídica, aunque no lo parezca) que un servidor realizó. He aquí el listado de artículos:

· Automatrícula Directo: acolarsao
· Automatrícula Directo: un rayo de esperanza
· Automatrícula Directo: en sus trece
· Automatrícula Directo: caos
· Automatrícula Directo: testimonios
· Automatrícula Directo: desesperación
· De vergüenza
· Automatrícula Directo: chimpún

En fin, prosigamos con la historia. Tras habernos matriculado (unos con mayor y otros con menor suerte), todos nos preguntábamos cuándo se produciría el inicio de las clases. Así pues, decidimos informarnos, pero tardamos en creernos la información que nos dieron: el curso daría comienzo el 9 de octubre, dos semanas después que el resto de las facultades de la Universidad de Sevilla. Nosotros, claro, no nos preocupábamos, porque suponíamos que iba a ser algo aislado. Qué ilusos, no sabíamos lo que nos esperaba…

Al ir descubriendo las nuevas asignaturas, nos llevamos otra curiosa sorpresa. En Historia de la Comunicación Social, el que creíamos que sería nuestro profesor, Juan Carlos Gil, nos aseguró que no en realidad no sabía si nos iba a dar clase durante una semana, un mes, o el cuatrimestre entero, ya que él era sólo un sustituto. Y así fue, al mes de estar dándonos clase, tuvo que marcharse, porque vino nuestra profesora de verdad. Pero no crean que la historia es tan bonita.

Resulta que nosotros creíamos que Juan Carlos era un sustituto que se marcharía cuando viniera la profesora en cuestión. Pero nada más lejos de la realidad. La verdad es que este hombre había ganado la plaza de esta asignatura para la licenciatura de Publicidad y RRPP, pero para las de Periodismo y Comunicación Audiovisual las había ganado otra persona. Y como nuestro docente legal no podía ejercer (por motivos que ahora comentaré), él se ofreció de forma gratuita a darnos clases hasta que viniera alguien a desempeñar esa tarea.

¿Y a que no saben la causa de que nuestro profesor no nos estuviera dando clases? Pues, al parecer, porque había un problema con el contrato, y hasta que no lo firmara, esa persona no podía ejercer la tarea docente. ¿Pero a que no saben qué es lo más gracioso del tema? Pues que la profesora que vino a darnos clases tras Juan Carlos, y ya hasta final de cuatrimestre, no era la titular de la plaza docente. Qué va: era la sustituta del profesor titular. Increíble.

La misma situación hemos vivido en los turnos de mañana de 2º de Periodismo y de Comunicación Audiovisual. Pero nosotros podemos darnos con un canto bien gordo en los dientes, porque en algunos grupos de otros cursos (en 4º, por ejemplo) han estado un mes sin profesor por el mismo problema.

Ya habíamos cogido un alto ritmo de trabajo en la Facultad, y por ello se nos imponía también un ritmo de líos y problemas igualmente alto. A mediados de noviembre, nos informan de que vamos a “disfrutar” de una puente totalmente de gratis, porque los organizadores del Congreso Ibercom decidieron hacerlo en fcom Sevilla. Vale… ¿y? Pues que no se les ocurre otra cosa que ocupar las clases por toda la mismísima cara. Y nosotros, a la puta calle. Esto trajo consigo un monumental descalabro de los programas de algunas asignaturas, y el consiguiente esprint a final de cuatrimestre, porque es que no nos daba tiempo de terminar el temario. Nuestra pregunta: ¿realmente era esto necesario?

Más tarde, sucedió otra cosita digna de ser contada. Recibimos el calendario de exámenes de febrero, y se montó el taco. Los delegados de mi clase nos informaron así por encima, puesto que estaba pendiente de que se lo confirmaran, pero comenzó a correr el rumor de que iba a haber exámenes en sábado (algo verosímil, teniendo en cuenta el precedente del examen de Lengua de diciembre: sábado a las 8.30), aunque al final no fue tan malo. Fue peor.

Los exámenes comenzaban el 5 de febrero, tardísimo, pero la verdadera gracia del asunto era la compresión de los exámenes en dos semanas, con lo cual no había tiempo entre examen y examen para preparar la siguiente prueba. Algunos incluso llegaron a tener cinco días de exámenes seguidos. Y esta es la historia de cómo nos encontramos empezando a examinarnos cuando el resto de alumnos de la US terminaba. Pero en verdad no pasaba nada, porque como los exámenes estaban comprimidos, pues en las demás titulaciones no nos iban coger mucha ventaja. Desde luego, una planificación perfecta.

Pero la cosa no queda para nada ahí, ni mucho menos. El segundo cuatrimestre promete ser muchísimo más divertido que el primero. Acabamos de empezar, y de momento ya nos han dedicado tres perlitas:

· En Historia de la Comunicación Social II no hemos dado aún clase, porque nuestra profesora está embarazada (no tenemos culpa), pero nadie se ha dignado a venir a suplirla.

· El martes nos avisaron de que nuestro profesor de Introducción a la Fotografía se ha marchado a la Universidad de Cádiz, y nos han puesto a un profesor a última hora, como que se ha enterado hoy mismo de a quién daba clase. Y ello con el consiguiente cambio en el horario (para adaptarlo al del nuevo profesor), que nos putea increíblemente.

· Y en Introducción a la Redacción, adivina adivinanza… ¡¡sí!! Volvemos a tener a Juan Carlos Gil, de nuevo dándonos las clases de gratis, y ahora porque ya directamente no tenemos profesor. Se nos afirma que se ha convocado un concurso para la plaza, pero claro, como las cosas de palacio van despacio (y las de la Fcom van a paso burro), pues lo más seguro es que la plaza la concedan dos días antes de que nos examinemos de la asignatura.

Bueno, ahora vamos a hacer un ejercicio matemático: vamos a calcular el tiempo que llevamos perdido entre pitos y flautas. A ver…

[2 semanas del comienzo de curso + 1 mes y pico por no tener profesor + 3 días de congreso inventado + fiestas y pamplinas… => pues casi un cuatrimestre entero]

Magnífico, ¿eh?

Eso por no hablar de cosas de las que todo el mundo se queja: no hay cajero, ni punto de venta de bonobuses, ni máquina de café o refrescos, ni de snacks, ni de cargar el móvil, ni bonos del comedor, ni siquiera un kiosco de chucherías. Los aparatos de los medios están reventados la mayoría, la mitad de los bibliotecarios son unos estúpidos, los pasillos son intransitables por las continuas reformas… Pero claro, todo el mundo se queja de esto, pero nadie tiene cojones de hacer nada ni de reclamar a nadie.

Pero no todos nos callamos. También hay algunos (aunque seamos pocos) que hacemos honor al periodismo, buscando y exigiendo la verdad ante todo. Y tenemos preguntas, muchas. ¿Quién es el responsable de todo esto? ¿Quién tiene que dar explicaciones a los alumnos, que están pagando por una enseñanza supuestamente de primera (digo supuestamente porque con lo que cuestan los créditos, es fácilmente exigible)? ¿Quién es el que hace que la Facultad de Comunicación sea también la de la Desinformación, porque en lugar de dar la cara lo que hace ese alguien es escurrir el bulto, pasar la bola a otros y esconderse?

Así no me extraña que luego tiemble Sevilla entera y nosotros ni siquiera nos enteremos. O que los relojes de los ordenadores de las salas de informática lleven 40 minutos de retraso (y subiendo). No es raro, siendo siempre los últimos en todo.

Así pues, señores, llegamos a la conclusión de nuestro viaje. Como ven, la puta realidad de la Facultad de Comunicación de Sevilla es ésta, y no otra. Espero que la visita guiada haya sido de su agrado. Ahora, tan sólo pónganse cómodos y disfruten de la estancia. Sean ustedes bienvenidos al abuso. Sean ustedes bienvenidos a Fcom Sevilla.

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7 responses to “Bienvenidos al abuso

  • Bukowski

    Leyéndolo así, todo junto, se da uno cuenta de la mierda de facultad que nos ha tocado sufrir. Claro que no es nada que no supiéramos desde la segunda semana del primer curso…

    ¡Viva la fcom!

  • FeRnAn

    Aunque supongo que no seremos los únicos, habrá facultades muchísimo peores.
    Yo, de lo que más me quejo es en el tema de las asignaturas y los profesores, es algo que debería estar más planificado y no dejarlo todo para última hora. Así, normal que nos haya ocurrido todo esto, y a otras clases, aunque esto pasa en muchas facultades, he oído más casos.
    En general todo se puede mejorar un poco. Yo pienso que lo de los exámenes estará solucionado para el próximo año, al igual que la automatrícula, debido a las innumerables quejas.
    Por último, después de todo, me queda decir que tampoco podemos quejarnos mucho, porque pocas facultades son perfectas.
    Espero que en fcom tomen notas de las muchas cosas que se pueden mejorar.

  • Jesu

    Bueno, en verdad no nos podemos quejar de facultad, como tampoco nos podemos quejar de ciudad, porque en otros sitios tienen facultades y ciudades mucho peores que las nuestras. Pero el conformismo acaba sumiendo a los hombres en la miseria, y por eso siempre tendemos a que todo sea mejor.

    Por eso, dentro de lo bueno, no podemos conformarnos con una facultad en la que no hay control ni calidad, por eso tenemos que denunciar lo que se hace mal y luchar por intentar arreglarlo.

    De todos modos, si los responsables no dan la cara, es muy difícil.

  • Pablo López

    Si ej k me tengo que meter en el profesorado de esa facultad en el futuro, hacerme con el decanato y poner las cosas en orden.

    ¿El poder para los estudiantes? ¿revolución? ¡Denunciad vuestra situación a los medios de comunicación para que sea un toque de atención! ¡Llamad a todos los periódicos de tirada nacional y a los regionales! ¡Llamad a las radios de la zona! ¡Poned quejas a la secretaría de la facultad!

    P.D: Estoy con vosotros.

  • Jesu

    Gracias, Pablo. Eres grande, tío. Gente como tú hace falta por aquí. 😉

  • Adolfo Nieto

    Esta entrada debería enviarse a la facultad (quitando los adjetivos soeces), a un correo de sugerencias, al correo del Decano, yo qué sé… Creo que resume bastante bien las inmundicias que sufrimos día a día. Y cuando penséis en organizar algo para intentar arreglar alguna de estas situaciones, contad conmigo 😉

    Saluten.

  • Back from Paradise « El arrozal

    […] el año pasado especulábamos con los posibles responsables. ¿Decanato? ¿Rectorado? Parece ser, según nos comentaron ciertas […]

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