¿quién no ha intentado alguna vez (quizás más de niño que de adulto) imitar a sus padres para que éstos se sientan orgullosos de sus hijos?
He aquí algunos ejemplos que suceden en la vida cotidiana, que hacemos o que vemos de los que los niños toman nota inconscientemente y acaban haciéndolo sin saber porqué. Así que, cuidado con todo lo que hacemos y decimos porque no todo puede ser positivo.






Me pareció buenísima esta campaña. Hace poco la vi en un seminario de educación y creo que causó un buen impacto.
Este es el tipo de publicidad que me gusta, la que pone a la gente de frente a sus comportamientos.
Besotes y abrazotes.